{"id":1601,"date":"2024-04-06T14:18:44","date_gmt":"2024-04-06T17:18:44","guid":{"rendered":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/?p=1601"},"modified":"2024-04-06T14:18:44","modified_gmt":"2024-04-06T17:18:44","slug":"china-es-beneficioso-para-la-region-el-vinculo-con-beijing","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/china-es-beneficioso-para-la-region-el-vinculo-con-beijing\/","title":{"rendered":"China: Es beneficioso para la regi\u00f3n el v\u00ednculo con Beijing"},"content":{"rendered":"<p>Si algo ha tra\u00eddo el nuevo mundo surgido de la pandemia es el final de la globalizaci\u00f3n tal cual la entend\u00edamos y la eclosi\u00f3n de dos bloques ideol\u00f3gica y geopol\u00edticamente enfrentados. En esencia, el de Estados Unidos y el mundo libre frente a las autocracias del mundo lideradas por China. Un tercer bloque, en el que se incluyen la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos, muestra su incomodidad ante la eventualidad de verse obligado a elegir bando. Pero el realineamiento geopol\u00edtico se intuye imparable y acontece adem\u00e1s en una \u00e9poca de repliegue econ\u00f3mico, liderazgos cuestionables e incertidumbre futura.<\/p>\n<p>En este contexto turbulento, reaparece en Am\u00e9rica Latina la eterna pregunta de hasta d\u00f3nde llevar la relaci\u00f3n con China. Una forma l\u00f3gica de responderla es analizar cu\u00e1n beneficiosa es esta asociaci\u00f3n para Am\u00e9rica Latina y si, como pregona la ret\u00f3rica de Beijing, es una relaci\u00f3n\u00a0win-win\u00a0en la que todos ganan. Por su complejidad y matices, indagar en este fen\u00f3meno no es f\u00e1cil. Pero a favor de un diagn\u00f3stico certero contamos en 2024 con un factor del que no dispon\u00edamos hasta hace poco: m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de visi\u00f3n de campo de China en la regi\u00f3n. Ahora la huella del gigante asi\u00e1tico es perfectamente visible.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/relacion-china-argentina.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1604\" src=\"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/relacion-china-argentina.jpg\" alt=\"\" width=\"413\" height=\"309\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"teads-inread sm-screen\">\n<div class=\"teads-ui-components-label\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Siglo XXI. El pistoletazo de salida a la internacionalizaci\u00f3n de China aconteci\u00f3 con el arranque del nuevo siglo. Desde la d\u00e9cada de 1980 ofreci\u00f3 distintos incentivos a la inversi\u00f3n extranjera en su pa\u00eds, entre ellos, una cantera inagotable de mano de obra barata. En 2001, con la bajada de aranceles que sigui\u00f3 a su adhesi\u00f3n a la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, muchas empresas deslocalizaron su producci\u00f3n a China. La f\u00e1brica del mundo y la urbanizaci\u00f3n del pa\u00eds, ambas muy dependientes de las materias primas, se convirtieron en motores de la econom\u00eda china.<\/p>\n<p>Beijing decidi\u00f3 entonces \u201csalir afuera\u201d para asegurarse el suministro. Y puso al servicio de esta necesidad estrat\u00e9gica toda la munici\u00f3n de su capitalismo de Estado. La ofensiva en Am\u00e9rica Latina y en otras regiones con abundantes recursos fue liderada, hasta hoy, por las grandes empresas estatales. Sus dos principales bancos de desarrollo abrieron el grifo del dinero f\u00e1cil y barato. Y comenz\u00f3 el espect\u00e1culo: inversiones millonarias para explotar yacimientos por todo el continente; pr\u00e9stamos a la carta, la mayor\u00eda confidenciales; infraestructuras\u00a0llave en mano, imbatibles en t\u00e9rminos de financiaci\u00f3n, rapidez y precio; y una creciente demanda china que dispar\u00f3 el comercio, las exportaciones y las regal\u00edas.<\/p>\n<p>Una propuesta seductora para gobiernos y \u00e9lites latinoamericanos. En la primera d\u00e9cada todo march\u00f3 sobre ruedas: hab\u00eda barra libre financiera, los precios de las\u00a0commodities\u00a0se dispararon y la demanda china tir\u00f3 con fuerza del PIB de muchos pa\u00edses. Donde no llegaba la econom\u00eda, lo hac\u00eda la pol\u00edtica. Enemistados con Estados Unidos, los Kirchner, Ch\u00e1vez y Correa y compa\u00f1\u00eda se echaron en brazos del nuevo mes\u00edas. No se hizo evidente entonces, pero durante esa luna de miel se fragu\u00f3 la posterior dependencia financiera y comercial de Argentina, Venezuela, Ecuador y otros pa\u00edses con el gigante asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las cifras de la presencia china en el continente, aunque fragmentadas y poco transparentes, hablan por s\u00ed solas. El comercio bilateral pas\u00f3 de 14.600 millones en 2001 a 449 mil millones en 2022. En estas dos d\u00e9cadas, China habr\u00eda invertido en la regi\u00f3n 172 mil millones, construido unas \u00a0doscientas infraestructuras y concedido pr\u00e9stamos por valor de 209 mil millones de d\u00f3lares (incluidos los de los bancos comerciales), o una cuarta parte del cr\u00e9dito concedido globalmente por las entidades financieras chinas. Semejante poder\u00edo, aderezado con el relato mitol\u00f3gico del \u201cmilagro chino\u201d, dej\u00f3 en el imaginario colectivo la percepci\u00f3n de que la contribuci\u00f3n de China al desarrollo y prosperidad de Am\u00e9rica Latina era decisiva.<\/p>\n<p>La realidad es \u2013sin embargo\u2013 mucho m\u00e1s confusa. Es obvio que un desembarco de esta magnitud trae beneficios y oportunidades: infraestructuras que de otro modo no existir\u00edan, empleo, aunque sea de baja calidad o ingresos fiscales vinculados a las exportaciones. Pero no en todos los pa\u00edses China es tan determinante. En M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica la presencia china es, en general, modesta. Y en Sudam\u00e9rica, donde s\u00ed es transversal, no todos sacan partido. Hay pa\u00edses que se benefician y otros que obtienen menos r\u00e9dito del que se dice.<\/p>\n<p>Por otro lado, la trayectoria de China en la regi\u00f3n est\u00e1 marcada por sus inversiones y pr\u00e9stamos vinculados a proyectos extractivos e infraestructuras. Son dos sectores problem\u00e1ticos que, en combinaci\u00f3n con el\u00a0modus operandi\u00a0chino, forman un c\u00f3ctel explosivo en t\u00e9rminos de impacto ambiental, social o laboral. Lo demuestra el informe de una veintena de organizaciones civiles latinoamericanas que, en 2023, denunciaba los \u201cgraves abusos de derechos humanos\u201d y el impacto ambiental en 14 proyectos chinos de gran escala en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, M\u00e9xico, Per\u00fa y Venezuela.<\/p>\n<p>Los abusos laborales, los desalojos forzosos y la destrucci\u00f3n de la naturaleza tienen efectos terribles para las poblaciones locales. Detr\u00e1s de la vulneraci\u00f3n de sus derechos se distingue la marca de agua de la internacionalizaci\u00f3n de China: los bajos est\u00e1ndares y las malas pr\u00e1cticas de las corporaciones chinas. Tras veinte a\u00f1os de actividad, la conclusi\u00f3n es que estos no son puntuales ni excepcionales, sino reiterados y transversales. A la perpetuaci\u00f3n de este esquema contribuye el deterioro de la institucionalidad en algunos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La ausencia de contrapesos es tambi\u00e9n clave. En China, las operaciones de sus empresas en el extranjero no son sometidas a supervisi\u00f3n ni a escrutinio p\u00fablico; por tanto, ya que los inversores chinos no reciben castigo social, econ\u00f3mico o jur\u00eddico por su comportamiento abusivo, no tienen el incentivo de introducir pautas de actuaci\u00f3n responsables que minimicen el impacto de sus proyectos. A su vez, aunque las corporaciones occidentales tienen su propio historial de estropicios, en general est\u00e1n ahora mucho m\u00e1s vigiladas y te\u00f3ricamente no podr\u00edan desatender las buenas pr\u00e1cticas sin pagar un precio por ello.<\/p>\n<p>Otra derivada da\u00f1ina de esta relaci\u00f3n basada en los recursos naturales es la consolidaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina como un mero proveedor de materias primas sin procesar. Aunque no es necesariamente un mal negocio, no genera riqueza a largo plazo. Con el 61\u200a% de las reservas mundiales de litio en Argentina, Chile y Bolivia, se abre ahora una nueva oportunidad para que los gobiernos latinoamericanos le reclamen a China lo mismo que esta les ha exigido a los extranjeros en su mercado durante cuatro d\u00e9cadas: que invierta en industrias de valor a\u00f1adido. Una demanda que no es ajena para Beijing.<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s del 80\u200a% de las exportaciones sudamericanas son recursos naturales y productos primarios, de las que China es el principal comprador con el 37\u200a% del total, m\u00e1s que la suma combinada de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea (UE). A la vez, China es el principal vendedor de productos acabados y de manufacturas de alta tecnolog\u00eda a la regi\u00f3n. Y, por mucho que China sea el primer o segundo socio comercial de la mayor\u00eda de los pa\u00edses sudamericanos, las expectativas de muchos de ellos de diversificar su canasta exportadora con el pa\u00eds asi\u00e1tico para agregar valor a su econom\u00eda se han visto mayormente frustradas.<\/p>\n<p>Es el caso de Chile, Costa Rica y Per\u00fa, los tres pa\u00edses del continente con tratados de libre comercio (TLC) vigentes con Beijing. Por tanto, que un TLC con China no garantiza\u00a0per se\u00a0una relaci\u00f3n comercial m\u00e1s sana deber\u00eda servir de aviso a los navegantes para Ecuador y Nicaragua, cuyos tratados est\u00e1n firmados y pendientes de entrar en vigor, y a Honduras, El Salvador, Panam\u00e1 y Colombia, que iniciaron negociaciones o han mostrado inter\u00e9s por hacerlo.<\/p>\n<p>Otro efecto son las dependencias que se generan con China. De los 90 mil millones de d\u00f3lares que Brasil export\u00f3 a ese mercado en 2022, el 56\u200a% fueron agroalimentos, principalmente carne y soja. Un patr\u00f3n similar al de Argentina, que adem\u00e1s a\u00f1ade su dependencia financiera. Venezuela y Ecuador, que debi\u00f3 reestructurar su deuda con Beijing el a\u00f1o pasado, comparten el mismo esquema: hidrocarburos con descuento y financiaci\u00f3n. Y la posici\u00f3n de Chile y Per\u00fa no es muy distinta: en torno al 80\u200a% de sus ventas a China son recursos mineros. Quiz\u00e1 no sea la mejor idea tener tanta exposici\u00f3n a un pa\u00eds cuya coyuntura macroecon\u00f3mica est\u00e1 deterior\u00e1ndose y que no duda en aplicar represalias comerciales por razones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora qu\u00e9? Parece fuera de toda duda razonable que Am\u00e9rica Latina seguir\u00e1 siendo para China un territorio estrat\u00e9gico donde abastecerse de alimentos y materias primas. Sin embargo, es previsible que, tras el fin de la euforia crediticia, Beijing sea ahora mucho m\u00e1s selectivo en los proyectos de infraestructuras en los que participa, especialmente los de gran envergadura. La Iniciativa de la Franja y la Ruta parece haber perdido fuelle en su vertiente econ\u00f3mica, lo que puede suponer un rev\u00e9s para regiones \u2013como Am\u00e9rica Latina\u2013 necesitadas de inversi\u00f3n para paliar su d\u00e9ficit de infraestructuras.<\/p>\n<p>Coincidencia o no, en medio de la incertidumbre econ\u00f3mica y las tensiones geopol\u00edticas, los gobiernos latinoamericanos de todo signo ideol\u00f3gico, y muy notablemente los de izquierda radical, con la excepci\u00f3n de Cuba, Venezuela y Nicaragua, prefieren apostar por el pragmatismo y evitan tomar partido en el pulso que dirimen Washington y Beijing.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si algo ha tra\u00eddo el nuevo mundo surgido de la pandemia es el final de la globalizaci\u00f3n tal<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":1603,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,27],"tags":[56,565,51,564],"class_list":["post-1601","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-politica","tag-argentina","tag-beijing","tag-china","tag-relacion"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"thumbnail":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina-150x150.webp",150,150,true],"medium":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina-300x162.webp",300,162,true],"medium_large":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"large":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"1536x1536":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"2048x2048":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"morenews-large":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false],"morenews-medium":["https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/china-flag-argentina.webp",520,280,false]},"author_info":{"display_name":"RKing","author_link":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/author\/rking\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/category\/nacionales\/\" rel=\"category tag\">Nacionales<\/a> <a href=\"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/category\/politica\/\" rel=\"category tag\">Politica<\/a>","tag_info":"Politica","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1601"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1605,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1601\/revisions\/1605"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/opinionpublica.com.ar\/index\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}