Daniele pide a las autoridades que retengan el pasaporte de Caputo
Ante el deterioro acelerado de los indicadores económicos y financieros de la Argentina, considero necesario dejar asentada públicamente una advertencia y un pedido.
El riesgo país superó esta semana los 900 puntos básicos. En julio estaba en torno a los 400: en cuatro meses se duplicó y se acerca a la zona que los mercados asocian con el default. Como referencia, en julio de 2001, cinco meses antes del corralito, ese mismo indicador oscilaba entre 1.062 y 1.629 puntos.
La historia económica reciente tiene nombres propios: el efecto tequila en 1994, el efecto arroz en 1997 y la caída de Lehman Brothers en 2008. Y en casa, el corralito de Cavallo y De la Rúa en diciembre de 2001, una herida que los argentinos todavía no terminamos de cerrar.
Hoy se suma un nuevo capítulo en la región. En Paraguay, el Banco Central intervino Ueno Bank y casi tres millones de clientes se quedaron sin acceso a sus depósitos, entre ellos jubilados y organismos del Estado. Días después, el presidente Santiago Peña, aliado político del presidente Milei, presentó su renuncia en medio de un juicio político. Los ahorristas paraguayos estarían por vivir lo que los argentinos vivimos en 2001.
El sistema financiero argentino difícilmente podría soportar por mucho tiempo más el deterioro que viene padeciendo. Y ese deterioro no cayó del cielo. Tiene un responsable directo: Luis Caputo. Con Macri fue el arquitecto del endeudamiento, incluido el bono a cien años, y el país terminó de rodillas ante el Fondo Monetario. Con Milei vuelve a llevar a la Argentina al borde del abismo. El mismo ministro, la misma receta y el mismo destino. Ya nos fundió una vez. No le podemos dar la oportunidad de hacerlo dos veces.
El antecedente de Brasil también enseña. Flávio Bolsonaro habría abandonado su país días después de perder las elecciones, pese a una orden judicial que le exigía entregar sus pasaportes. Según la información disponible, lo habría hecho pasando por territorio argentino rumbo a los Estados Unidos. Las medidas judiciales, cuando llegan tarde, no sirven.
Por eso, con el fin de preservar a los argentinos, solicito a las autoridades judiciales competentes que evalúen, de manera preventiva, la retención del pasaporte del ministro de Economía, Luis Caputo. El objetivo es que, si en el futuro correspondiera determinar responsabilidades por las consecuencias de esta política económica, pueda responder ante la Justicia argentina.
A los ahorristas les digo algo simple: cada argentino tiene derecho a preguntarse si sus ahorros están protegidos y a tomar, con información, las decisiones que considere más prudentes para su familia.
Caputo ya fundió a la Argentina una vez. No le vamos a dar el lujo de exiliarse mientras los argentinos volvemos a pagar la cuenta.
Mario Daniele
Senador de la Nación (m.c.)
