El Congreso termina el año con tensiones internas y el interrogante de las PASO
Se abren conflictos en todos los bloques y los hermetismos partidarios se quiebran por intereses personales, que terminan reflejados en redes sociales.
Fin de año de internas
Sin embargo, la pirotecnia de fin de año alcanzó también a Unión por la Patria, en donde el santafesino Roberto Mirabella se fue del bloque peronista acusándolo de sostener una agenda porteñocentrista: «No soy un vocero de Buenos Aires en Santa Fe. Soy un vocero de Santa Fe en el Congreso de la Nación«. El argumento toma mayor densidad dado que el titular de la bancada, Germán Martínez, es rosarino, y su prioridad era no perder más legisladores hasta la renovación de bancas del próximo año.
En la coalición gobernante, la mirada está puesta en la definición que tome el Senado antes del 31 de diciembre, cuando venza el plazo del congelamiento de los haberes que los legisladores votaron en agosto pasado. La actualización de los montos de los módulos -a lo que están sujetos los ingresos de los senadores- llevarían sus dietas a los $9,5 millones mensuales, a menos que ellos mismos convoquen un encuentro administrativo contrarreloj (que no equivale a una sesión extraordinaria) para prorrogar el congelamiento. Los libertarios apuntan a Victoria Villarruel como responsable, mientras que la vicepresidenta señala al cuerpo de la Cámara. La cuenta regresiva ya empezó.
Eliminación de las PASO: ¿Más que un deseo?
El costo y el agotamiento del electorado para ir a votar dos veces en un año son los argumentos que reiteran los funcionarios del Gobierno nacional para insistir con la eliminación de las PASO a nivel nacional. Las primarias, creadas como instancia democrática para dirimir internas partidarias, fueron consolidándose con el devenir de las gestiones en elemento de especulación electoral. El año que viene no será una excepción: La Libertad Avanza cuenta con la fortaleza suficiente en su conducción para imponer las candidaturas que defina Casa Rosada. Observando los conflictos opositores, les resulta funcional suprimirlas.
La reunión de Javier Milei con los diputados radicales y los trascendidos del oficialismo incentivaron los rumores de un posible acuerdo para eliminar las PASO. En diálogo con Ámbito, distintas voces de la UCR coincidieron: «No se habló nada electoral. Fue economía, rumbo de país y Congreso». Es la misma respuesta que vienen dando desde el mes pasado y que se asemeja a la postura del PRO, el otro aliado natural del Gobierno. Como mucho, ceden eximir de la obligatoriedad de esa instancia.
Conscientes de eso, y aunque ya les representa un triunfo simbólico («principio de revelación«) insertar en la agenda pública que la oposición no acompañó una propuesta que permitiría reducir el gasto público, La Libertad Avanza tanteó al peronismo. Dentro de Unión por la Patria organizaron un poroteo: consultaron a cada diputado cuál era su opinión. Desde noviembre no hubo novedades y tampoco coincidencias. La diversidad de las realidades provinciales impide establecer una postura unánime y no se impondrán medidas inconsultas. El Gobierno, por el momento, continuará apostando a provocar indignación pública.


