Ley Bases y reforma fiscal: debate en el Senado
En el inicio del plenario, tomó la palabra el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala (La Libertad Avanza) y expresó su optimismo: “Surgió un borrador que vamos a hacer circular a los efectos de que este dictamen tenga la cantidad de firmas que exige la reglamentación para poder pasarla a sesión a esta ley que para el oficialismo es muy importante y necesaria». El Gobierno contaba con apoyo de los representantes del Frente Renovador misionero y Juntos Somos Río Negro.
Los senadores remarcaron la importancia del tiempo en que el proyecto fue debatido en comisiones y la incorporación de modificaciones con respecto a lo votado en Diputados. «Evidentemente la ley que vino era mejorable y es evidente que lo que los senadores planteamos en la primera reunión plenaria tenía lógica», planteó Guadalupe Tagliaferri (PRO).
Martín Lousteau -presidente del partido radical- presentó dictamen propio, y consideró que los cambios realizados fueron «cosméticos»: pidió nuevos articulados en privatizaciones y el RIGI. En un encendido discurso con impronta federal, Pablo Blanco -también de la UCR-coincidió con estos puntos y añadió críticas a las facultades excepcionales, pero acotó que apoyará el proyecto: «Me veo obligado por razones esencialmente partidarias».
El bloque de Unión por la Patria se opuso en su totalidad: durante el debate, aportaron sus miradas en rechazo sobre el RIGI, la reforma moratoria y las privatizaciones. El formoseño José Mayans (Unión por la Patria) contradijo la perspectiva del Gobierno cuando remarcó su postura de consensos. «El verdadero diálogo es cuando se habla con las fuerzas opositoras y se contempla la posibilidad de resolver los problemas de los distintos sectores y de las provincias», consideró.
Dictamen de ley Bases en el Senado
Tras la polémica, los senadores pidieron retrotraer el aumento de sus dietas
Luego de que se conociera un aumento del 9% para las dietas de los senadores, que alcanzarían los $8.000.000, los propios legisladores pidieron retrotraer este incremento y cobrar en junio lo mismo que este mes. A través de una nota firmada por todos los jefes de bloque enviada a la vicepresidenta Victoria Villarruel, explicitaron la solicitud para no modificar sus sueldos «hasta tanto se determine un nuevo sistema de liquidación en función de los varios proyectos que se encuentran pendientes de tratamiento en relación a este asunto».
En caso de que se concretara la nueva suba, del 9%, las dietas que saltarían a $8.000.000 en bruto por mes, de forma que el salario neto (en mano) quedará en $5.000.000.


