Referentes del sector opinan sobre el mensaje enviado por el Subsecretario de Pesca en la última acta del CFP que plantea una prórroga para la cuotificación y el análisis de nuevas alternativas. La lectura de todos es coincidente, el sector está siendo maltratado y necesita que se resuelva la cuotificación de forma urgente.
López Cazorla juega al misterio, les dice a los empresarios, ustedes no sabrán si son dueños del activo que creen tener con su CITC, puede ser que su participación se reduzca considerablemente retrotrayendo al 10% la concentración de cuotas por empresas, o que se compute de forma diferente el aumento de las capturas a partir del uso de los excedentes generados por la devolución de cuota que otras empresas realizaron. Pero además pone sobre la mesa un nuevo escenario desconocido por todos e incluso por ellos mismos, “una alternativa a analizar”, que nadie sabe si puede incluir una licitación que tire por tierra todo lo establecido por la Ley Federal de Pesca.
Como ya ha señalado desde este medio el Secretario de pesca de Chubut, la modificación del porcentaje de concentración de cuota perjudica a una empresa, Ibercosa. Ante este nuevo escenario planteado por el Ejecutivo, que puede incluir las 30 mil toneladas reclamadas por Santa Cruz o un nuevo y desconocido sistema de reparto, consultamos al CEO de esa firma, Juan Pablo Basavilbaso: “La industria no puede esperar a ver qué se decide políticamente, muchos empleos dependen de ella. No somos unos improvisados para que nos destraten de esta manera. Tanto que avanzamos con el proceso de cuotificación y cómo ha mejorado la industria desde que ese proceso está en marcha, retroceder es triste, da la sensación de inseguridad jurídica y hasta da miedo”, señaló el empresario.
La lectura de lo expresado por el Subsecretario es coincidente entre los representantes de distintas entidades y empresas particulares. Para Eduardo Boiero, presidente de CaPeCa, tanto la demora en la renovación de la CITC de merluza hubbsi, como el aumento de los DUE denota la falta de conocimiento sobre la importancia del sector: “El gobierno no toma en cuenta la real dimensión del sector pesquero, su importancia socioeconómica, ni el daño que puede generar con sus posturas y decisiones. Tanto al crear mayores impuestos y aumentos (DUE) sin antes eliminar otros que son tremendamente distorsivos, como las retenciones a la exportaciones, otros aumentos sobre los costos y un tipo de cambio que acompañe la inflación, etcétera”, señala Boiero.
Desde CAPIP han fijado su postura desde el inicio de las discusiones sobre mantener los porcentajes que estaban asignados originalmente. Agustín de la Fuente, presidente de la entidad, ha señalado respecto de las palabras del Subsecretario, que la autoridad debe cumplir la ley para que podamos ser realmente creíbles como país.
“Todas las ponderaciones y variables de cuotificación por otros quince años ya fueron procesadas, trabajadas y evaluadas de cómo queda la perspectiva de certezas de cada grupo empresario y provincias con reservas sociales. La autoridad tiene que pregonar cumplir con la ley para sostener miles de puestos de trabajo que tienen en vilo a empresarios, trabajadores, familias e importadores de nuestros productos terminados. Si la Argentina a nivel global expresa gratamente que seamos creíbles y confiables, tiene que hacer cumplir la ley como premisa indispensable. El resto de las cuestiones de una mejor política pesquera lo puede tratar en el Consejo Federal Pesquero como propuesta de mejora continua”. resumió De la Fuente.
Las empresas piden seriedad, celeridad y cumplimiento de las normas. No cumplir con los plazos establecidos para la renovación de cuotas podría tener implicancias jurídicas para los representantes del Ejecutivo, Juan Pazo y López Cazorla, como así también para el Consejo Federal Pesquero en su conjunto, y no sería de extrañar que, llegado el vencimiento de las cuotas, las empresas recurran a la vía judicial.
La reunión del miércoles pasado fue muy áspera, lo mismo se puede esperar que suceda dentro de quince días cuando vuelvan a reunirse, pero seguramente tampoco entonces haya una resolución del tema. Las empresas recién serán recibidas el 11 de diciembre, cuando restarán apenas unos días para el vencimiento de las CITC y todo parece indicar que se caerá en la tan temida prórroga que deja a las empresas en el limbo.
“Me parece, porque no estaríamos cumpliendo con la Ley Federal de Pesca que establece un mecanismo de renovación de cuotas y no contempla prórrogas; una prórroga es una salida de emergencia que no es una solución para el sector”, dijo en este medio Andrés Arbeletche, secretario de Pesca de Chubut, un día antes de que se hicieran públicas las intenciones del gobierno, considerándola además una medida injusta y peligrosa para la estabilidad de las empresas.
El desprecio por el sector pesquero del gobierno ha sido explícito desde el inicio de su gestión. Además de buscar destruir la Ley de Pesca y de designar en el área funcionarios que poco saben del tema, los ha insultado y ha mentido abiertamente ante la opinión pública, demonizándolos.
Lejos de estar preocupado el sector por mejorar en aquellos aspectos que lo vuelven poco competitivo o en disputas internacionales que socavan los modelos de manejo sustentables para nuestros recursos, se debió ocupar de defenderse ante los constantes embates del Ejecutivo, que durante todo este año solo ha generado incertidumbre y miedo.
El mensaje enviado por López Cazorla en la última acta utiliza a las empresas Estrella Patagónica y Solimeno como excusa para mantenerse en la indefinición y prorrogar el cumplimiento de la ley. Tanto es así que el propio Antonio “Tony” Solimeno ha planteado, al ser consultado por este medio, que “esto es vergonzoso, cuotifican tres de las cuatro especies, no sé qué están buscando. Esto es una burla, es una falta de respeto a la gente que trabaja. Nos utilizan a nosotros como una excusa burda, lo único que dice la nota que presentamos es que apliquen la Ley Federal de Pesca, yo no quiero que le saquen nada a nadie”.
Por otra parte, dar a la provincia de Santa Cruz una importancia superior a la de las demás provincias dentro del CFP no corresponde; pero además no podemos dejar de marcar que esta provincia ha sido una exponente inigualable en la cosecha de fracasos de su administración pesquera, generando la estampida de las empresas por los continuos conflictos que la vuelven inviable. Por lo que sería saludable que los funcionarios provinciales primero trabajaran sobre sí mismos antes de pretender manejar la política pesquera nacional.
Todos los referentes del sector han señalado el virtuosismo del sistema de cuotificación que permitió superar la crisis de la merluza de los años noventa, generando además previsibilidad económica y jurídica para las empresas. No es novedad para nadie que el comanejo es el sistema más exitoso de cualquier política pesquera; pero este gobierno desde su llegada no ha hecho más que embarrar la cancha, generar inseguridad y divorciarse de su responsabilidad. Nada bueno puede surgir de eso.


