El Irízar implementa operativo aéreo ante bloqueo por témpanos
La presente Campaña Antártica de Verano impone retos logísticos excepcionales para las actividades argentinas en el continente blanco, caracterizada por una temporada de condiciones severas y una acumulación inusual de hielo marino.
El rompehielos ARA Almirante Irízar enfrenta condiciones de hielo inusualmente densas en la Campaña Antártica de Verano 2025-26, lo que obligó a emplear vuelos logísticos desde el buque hacia la Base Antártica Conjunta Orcadas para completar tareas de relevo de dotación y abastecimiento en la primera escala de la travesía.
La misión anual busca garantizar la continuidad operativa de las bases nacionales mediante el traslado de insumos y personal hacia las instalaciones argentinas.
En su aproximación a las islas Orcadas, el Irízar se encontró con una barrera de témpanos que obstruyó su avance. La compactación del hielo hizo imposible proseguir la navegación, forzando al buque a mantener su posición en las proximidades de la Base Antártica Conjunta Orcadas. Frente a esta situación, se activó un dispositivo aéreo para superar el impedimento y prevenir atrasos en el calendario de la campaña.
Para liberar la posición del rompehielos, se utilizó un helicóptero Sea King que realizó 23 vuelos de la dotación entrante de la base. A través de ese puente aéreo se trasladaron personas, combustible y carga, lo que permitió reducir el peso del buque y facilitar su salida del hielo. La maniobra resultó clave para retomar el cronograma previsto en una de las etapas más complejas de la travesía.
Una vez superado el contratiempo, el Irízar prosiguió con las actividades logísticas planificadas. En la Base Carlini se llevaron a cabo desembarcos de personal y víveres mediante lanchas auxiliares, además del movimiento de equipos para proyectos técnicos y científicos. Asimismo, se desplegaron equipos en tierra para asistir en labores de apoyo y en investigaciones especializadas.
De manera coordinada, otras embarcaciones de la Armada prestaron apoyo al rompehielos a lo largo de su ruta, acarreando materiales y participando en maniobras en áreas de difícil acceso. Estas medidas contribuyeron al progreso en la colocación de infraestructura temporaria y en tareas asociadas a la hidrografía y la protección de la navegación.
Con estos trabajos finalizados, el rompehielos enfiló hacia otras bases de la región, donde seguirá cumpliendo con el aprovisionamiento, el recambio de personal y el respaldo a las investigaciones programadas para esta campaña.
Pese a los obstáculos encontrados, el operativo se desarrolla dentro de los parámetros establecidos, reafirmando la vigencia de la actividad argentina en la Antártida.

