La Justicia suspendió el llamado a elecciones de constituyentes. Un alfil libertario lo puentea y negocia fondos con la Casa Rosada. Una pelea en soledad.
Ambas situaciones tienen un factor común que los une de manera paradójica. La medida cautelar que suspendió los comicios para elegir convencionales fue dictada menos de 24 horas después de la presentación del legislador Jorge Lechman (Somos Fueguinos) y abrió un frente de batalla con el oficialismo, que ahora pelea en soledad por la continuidad del proyecto.
De hecho, la Justicia consideró que el plazo para llamar a elecciones estaba vencido como uno de los motivos para frenar la convocatoria. La presentación de Lechman también solicitó la declaración de inconstitucionalidad de la reforma, cuestión que ahora está analizando el Superior Tribunal.
Gestiones por detrás de Gustavo Melella
En paralelo, el legislador provincial libertario Agustín Coto, con llegada directa a la Casa Rosada, celebró que la provincia recibirá 135 millones de dólares para modernizar y ampliar la matriz energética fueguina.
Durante los últimos meses, el alumno más austral de Javier Milei ha trabajado junto con equipos del Ministerio de Economía, la Secretaría General y la Jefatura de Gabinete para avanzar en la viabilidad del proyecto y la liberación de estos fondos provenientes del CAF y el Asian Infrastructure Investment Bank.
“Este financiamiento es un proyecto que en realidad es de 2022, que en su momento la provincia había iniciado y que luego quedó parado a nivel nacional en el proceso que requiere de una intervención técnica del Ministerio de Economía”, dijo Coto, quien visibilizó sus gestiones con la complicidad del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para sacar pecho en la provincia más austral de la Patagonia.
¿Y ahora qué?
Tras conocerse la suspensión de las elecciones, Melella cargó las tintas contra el máximo tribunal de justicia provincial, al que calificó de cometer “un acto netamente político y no judicial”. “Hay sectores fuertes y poderosos de nuestra provincia que se resisten siquiera a debatir y poder dar un cambio que la mayoría de la población, sus autoridades y sus legítimos representantes entendemos que es necesario”, añadió el Gobernador.
En el Ejecutivo adelantaron que llevarán adelante todas las acciones que estén a su alcance para que la Justicia revea su mirada y su pensamiento en torno a esta cuestión. “Si hay algo que cumplimentar, lo haremos”, adelantó el propio Melella, quien no descartó la posibilidad de recurrir a la Corte Suprema para que se avance con su proyecto de reforma.
Por ahora, la gestión provincial tiene 30 días para cursar su respuesta y correspondiente defensa. La pelea será en soledad, porque tanto la oposición como algunos sectores aliados al partido gobernante no acompañan la idea de reformar la Constitución. Entre los sectores que se oponen resalta el Movimiento Popular Fueguino, que cuenta con dos bancas en la Legislatura, ocupadas por Pablo Villegas y por Damián Löffler, hermano de Ernesto Löffler, uno de los jueces del Superior Tribunal de Justicia.
En el oficialismo provincial tampoco están a favor de la enmienda los espacios referenciados en el intendente de Ushuaia y titular del PJ, Walter Vuoto, y en el intendente de Río Grande, Martín Pérez. Ambos aspiran a suceder a Melella, quien no tiene reelección, salvo que logre destrabar la reforma y apele a una interpretación jurídica que le dé chance de un tercer tiempo.


