iDe no creer! Vergonzosa actuación del árbitro rumano István Kovács.
«El protagonista en esta ocasión no fue un jugador. Con un criterio cuestionable, el árbitro del partido entre Barcelona y Atlético de Madrid por los cuartos de final de la Champions League se convirtió en el hombre de la noche».
Nadie se imaginaba que estos errores podían pasar en los cuartos de final del torneo de clubes más prestigioso a nivel mundial. El árbitro demostró no estar a la altura de dirigir un encuentro de tal magnitud y dejó en claro que cometió errores poco comunes en un juez de ese nivel.
El caos comenzó temprano en un partido donde hubo muchas ocasiones en las que claramente un jugador debió ser amonestado y no lo fue. Fue el caso de Koke jugador del Atlético, quien realizó diferentes faltas y en ninguna fue sancionado. Gavi jugador del Barcelona, por su parte, ingresó desde el banco de suplentes y en la primera falta que hizo en la cual agarró del brazo a un jugador del Atlético fue amonestado con tarjeta amarilla.
Cubarsí fue sancionado con roja tras ser último hombre y hacerle una falta a Simeone. Esta sanción puede ser comprendida ya que, si Cubarsí no hacía esa falta, la jugada podía terminar distinto, aún así, fue cuestionada por muchos.
Pero lo más criticado durante y después
del partido fue el saque de arco que ejecutó Juan Musso. En esta jugada, el arquero argentino sacó con un pase corto hacia su compañero Marc y el defensor del Atlético agarró la pelota con la mano para volver a ponerla en el área chica, a pesar de que el balón ya se había puesto en juego. Según las reglas, esto no solo es digno de una tarjeta para el defensor del Atlético de Madrid, sino que también es penal para el Barcelona, lo cual posiblemente habría cambiado el resultado del partido.
No solo fue criticado en este encuentro; en la Eurocopa 2024, durante el cruce entre República Checa y Turquía, también recibió críticas tras sacar il 5 amarillas!. En el último Mundial de Clubes dirigió al Atlético de Madrid contra el París SaintGermain, en un partido donde sacó 7 amarillas en sólo 7 faltas cometidas por el Atlético algo impresionante, además, perdonó una expulsión al PSG en una jugada donde el jugador del Atlético fue derribado cuando la jugada terminaba posiblemente en gol. Durante ese partido hubo muchas jugadas que no fueron cobradas y muchas otras mal sancionadas por el juez rumano.
Cuando el árbitro busca ser más protagonista que los jugadores, es ahí cuando el partido se desvirtúa y se deja de disfrutar. Es hora de que se exija un nivel arbitral acorde a la categoría de estas competiciones para que los partidos no se vean afectado por decisiones arbitrales inexplicables.
Autor: Francisco Ventura

