La economía provincial frente a la desvinculación nacional
El ministro de Economía detalló los programas de desarrollo productivo local y criticó la falta de transferencias nacionales, equiparando la venta de reservas a dos años de coparticipación provincial.
En una extensa entrevista por FM Ushuaia, Francisco Devita, ministro de Economía de Tierra del Fuego, explicó que el objetivo de su gestión es salir de la lógica de «cómo hacer para pagar sueldos» para generar condiciones de desarrollo económico genuino.
«Pensamos que específicamente hay que generar condiciones para el desarrollo económico, que siempre que hay un desarrollo emprendedor en el sector privado es un desarrollo económico genuino que genera movilidad social ascendente», afirmó.
Entre las herramientas concretas, destacó el programa Club Emprendedor, destinado a crear una comunidad para compartir experiencias, ya que «claramente no es un camino sencillo el de emprender, tiene muchas piedras».
Asimismo, se refirió a charlas específicas de formación, como una de costos para economía agro emprendedora, que es «una de las alternativas para poder subsistir y para generar ingresos».
Otro pilar son los «puntos emprendedores», espacios físicos para que los emprendedores exhiban sus productos, con uno ya inaugurado en Tolhuin y otro en planificación para Ushuaia, dentro del puerto, con el fin de que se convierta en «una vitrina del emprendedurismo».
En otro orden, al ser consultado sobre la relación con la Nación, Devita fue claro: «Mal. La vinculación es nula. No existe».
Aclaró que las recepciones fueron «súper amables», pero que «no existe la posibilidad de recibirme o si me reciben que haya alguna respuesta».
Mencionó que en 2024 solo se aprobó un programa de letras de corto plazo y no hubo transferencias, citando un convenio de vivienda que nunca se ejecutó.
Respecto a las ventas de reservas, realizó una comparación: los u$s1.100 millones vendidos en tres días equivalen a «dos años de recursos de coparticipación de la provincia de Tierra del Fuego».
Subrayó que el destino de esos dólares fue «satisfacer la demanda de mercado» y cuestionó: «¿Dónde estaba ese préstamo de 45 mil millones de dólares? Nadie lo puede responder».

