La memoria de una ciudad no se conserva sola: se cuida.
Y Ushuaia tiene símbolos que forman parte de su identidad profunda. Uno de ellos es el Saint Christopher.
Desde hace casi 70 años, este barco forma parte del paisaje de nuestra bahía. No es solo una estructura varada: es historia, memoria y pertenencia. El Saint Christopher integra nuestro paisaje cultural, ese vínculo entre la naturaleza y las huellas que dejaron generaciones de fueguinos. Su presencia ayuda a contar quiénes somos y de dónde venimos.
Pero cuidar el patrimonio no es solo reclamarlo. Hace años que se prometen obras de restauración y preservación que todavía no se concretan. Mientras tanto, el deterioro avanza y el riesgo de perder este símbolo crece.
Desde el Concejo vamos a impulsar la colocación de cartelería informativa que permita conocer su historia y su valor, y vamos a seguir reclamando y accionando para que la Provincia cumpla con las obras comprometidas desde gestiones anteriores.
El patrimonio no es un decorado ni un “punto selfie”. Es parte de nuestra identidad como ciudad.
Si no lo cuidamos entre todos, lo perdemos.
