La controversia en torno al elevado número de asesores que acompañan a los legisladores de Tierra del Fuego escaló a nivel nacional, generando un debate intenso sobre la gestión y la eficiencia en el uso de los recursos públicos en la Legislatura de Tierra del Fuego.
Diversos medios de comunicación pusieron en el centro de la escena la cifra desmesurada de asesores en la Legislatura fueguina, que cuenta con 455 empleados para apenas 15 legisladores. Esta situación contrasta marcadamente con las tendencias a nivel nacional, donde muchos distritos optaron por reducir su planta política en un esfuerzo por disminuir el gasto público, que los ciudadanos financian con impuestos elevados.
En el programa de TN, el periodista Diego Sehinkman cuestionó duramente a la Legislatura de Tierra del Fuego, exigiendo una explicación sobre la abultada cantidad de asesores, calificando la situación como inaceptable. «La Legislatura deberá explicar por qué tienen esa cantidad de asesores,» afirmó, añadiendo que «esto no puede seguir así». Sumando a su crítica, el periodista también destacó que Tierra del Fuego llegó a ser conocida por «electrónicos y asesores», sugiriendo que esta situación es un claro reflejo de la llamada «casta política» gobernante.
El debate ha puesto en evidencia una creciente demanda de mayor austeridad y eficiencia en el gasto público. La discrepancia entre el alto número de asesores en Tierra del Fuego y las políticas de reducción de gasto en otras regiones es un llamado de atención a la presidencia de la Legislatura que ocupa la mopofista Mónica Urquiza.

