La reforma laboral buscaría vincular sueldos con “productividad”
El espaldarazo electoral que recibió el gobierno abre el escenario parlamentario para profundizar el plan de reformas y desregulaciones. Con la reconfiguración del Congreso a partir del 10 de diciembre, La Libertad Avanza buscará un nuevo esquema de flexibilización de las relaciones laborales.
Con un tono dialoguista y promoviendo acuerdos con gobernadores y espacios no kirchneristas, el presidente Javier Milei pretende avanzar a fondo con un plan de reforma laboral y tributaria. Funcionarios de LLA ya anticiparon algunos lineamientos del proyecto al exponer en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados.
El gobierno libertario promete una reforma del régimen laboral, destinada a otorgar previsibilidad a las empresas e incentivar la contratación formal, para cuyo éxito serán claves las negociaciones y consensos que se armen con la nueva composición que tendrá dentro de 45 días, aunque también necesitará acuerdos políticos y con sectores sindicales.
Los primeros intentos de reformas laborales parciales, bajo el paraguas de la Ley Bases, terminaron judicializados y con sentencias de inconstitucionalidad que impidieron su aplicabilidad.
El categórico resultado de los comicios de este domingo, la sorpresiva remontada en la provincia de Buenos Aires y las victorias en distritos como Córdoba y Santa Fe fueron clave para inclinar la balanza a su favor y robustecer a La Libertad Avanza en el Congreso, logrando un tercio que le permite bloquear los vetos de la oposición, un escenario impensado una semana atrás.
No obstante, el oficialismo seguirá necesitando acuerdos para sacar leyes clave, y en el primer discurso de Milei se mostró, a diferencia de elecciones anteriores, con un tono mesurado, dialoguista, mencionando que convocará a gobernadores y espacios no K.
El Gobierno podría contar a partir de diciembre con 101 diputados propios en la Cámara baja que le garantizan con creces el tercio del recinto, con el que puede bloquear los intentos de la oposición por rechazar vetos y DNU.
En la agenda política y parlamentaria, la reforma laboral y la tributaria se prevé que entren en escena apenas se renueven las cámaras con los legisladores electos este domingo.
En el sector empresario de todos los rubros y actividades coinciden en que es necesaria una reforma laboral. El tema se trató en el reciente Coloquio de IDEA en Mar del Plata y surge con fuerza cada vez que se debaten cuestiones vinculadas a la necesidad de generar nuevos empleos.
Sabido es que muchos de los convenios laborales vigentes tienen décadas sin actualizarse, y los vinculados a la actividad pesquera no están ajenos a esto, de hecho, en las discusiones paritarias que se dieron a comienzos de año con la flota congeladora tangonera, uno de los temas fue que en algún momento habrá que rediscutir a fondo esos CCT.
La iniciativa reformista del gobierno libertario introduce cambios estructurales en la negociación colectiva, incluyendo la creación de los llamados “salarios dinámicos”. Con esta figura se busca que los ingresos de los trabajadores se ajusten a “productividad” y a la situación económica de cada sector o empresa, modificando la función histórica de los convenios colectivos, lo cual prevé resistencias de las viejas estructuras sindicales.
Cabe recordar que este concepto de “salarios dinámicos” fue expuesto por el secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, durante el Coloquio de IDEA en Mar del Plata. Según Cordero, el proyecto de reforma laboral pretende flexibilizar las paritarias y adecuarlas a un modelo más ajustado a la realidad económica de cada actividad.
En la actualidad y con base en la legislación vigente, los CCT establecen salarios mínimos que funcionan como piso para los trabajadores de cada sector. La propuesta oficial busca transformar estos valores en techos de referencia, permitiendo que las empresas acuerden salarios distintos, siempre que no superen los montos pactados sectorialmente.
Esa sería una de las modificaciones sustanciales que se impulsa desde la Casa Rosada, que será tema de debate en el Congreso en los próximos meses, y que también ya empieza a poner en alerta a sectores del sindicalismo que se niegan a cualquier cambio en materia de legislación laboral.
Sin dudas será un debate que se viene y cruza a todas las actividades económicas, donde la pesca no estará ajena, ya que en reiteradas oportunidades se ha planteado la necesidad de trabajar en materia de costos laborales que afectan la competitividad. Aunque vale decir que la industria pesquera ya tiene gran parte de las remuneraciones del personal marítimo atadas a productividad, pero con valores a veces desacoplados a los precios del mercado internacional.

