El FAMP, constituido con aportes de empresas fueguinas, fue diseñado para financiar diversas obras que promuevan el desarrollo económico y productivo de la provincia. Sin embargo, aunque las autoridades encargadas de administrar estos fondos fueron designadas hace un mes, aún no tienen la potestad de liberar el dinero necesario para comenzar con las obras.
«Es un fondo que cuando se reformó y se dio la extensión del sub régimen se estableció que cada empresa adherida aportaba una cantidad de dinero a un fondo de ampliación de la matriz productiva. En algunos casos hay proyectos presentados por la provincia y por los municipios y en otros casos son proyectos de las mismas empresas que, diversificando sus productos, piensan otros eslabones productivos para la provincia. Toda esa plata entró a un fideicomiso. Las autoridades para administrar esto se han nombrado hace un mes, pero no se ha liberado todavía del Ministerio de Economía y, guste o no guste la palabra pisado, la realidad es que no le están habilitando a este triunvirato de autoridades el manejo de fondos para seguir trabajando en proyectos que necesita la provincia y no pueden hacerlo porque todavía no tienen liberados esos fondos», explicó Castillo.
La ministra subrayó la complejidad de los proyectos financiados por el FAMP, que requieren de múltiples etapas y estudios antes de su implementación. «En ese fondo nosotros generamos todo el proyecto. Lograr un financiamiento internacional tiene un montón de etapas, no es solamente armar un proyecto técnico de una nueva usina, sino todos los estudios ambientales, sociales, de suelo, etc. y se cumplimentó todo».
Entre los proyectos afectados se encuentra la construcción de la nueva usina en Ushuaia, al lado del río Olivia, y un parque de generación eólica en Río Grande, financiado por el Banco Asiático. «Por un lado, estaba lo de CAF para la ciudad de Ushuaia, para la nueva usina a construir al lado del río Olivia, en la parte alta. En el caso de Río Grande, el parque de generación eólica con el fondo asiático en donde en octubre del año pasado en El Cairo se aprobó. Todos los países integrantes del Banco Asiático aprobaron hacer este financiamiento que era el primero en la Argentina, el segundo en Latinoamérica y que hoy también está en el mismo lugar».
La falta de liberación de estos fondos no solo paraliza proyectos cruciales para el desarrollo energético de Tierra del Fuego, sino que también frena el crecimiento económico provincial y la diversificación de su matriz productiva. La ministra Gabriela Castillo hizo un llamado a las autoridades nacionales para que se agilice el proceso y se permita el uso de los fondos del FAMP, necesarios para impulsar estos importantes proyectos.


