Con el respaldo del diputado nacional Facundo Manes, la Fundación Misión Atlántico presentó el 9 de abril ante el Congreso de la Nación Argentina el proyecto de ley destinado a proteger el 30% del mar argentino para el año 2030. ¿Cómo? A través de la creación de una red de nuevas áreas marinas protegidas.
Este proyecto, titulado “Ley para la Protección Efectiva del Mar Argentino”, fue presentado en el Congreso por Manes y se sustenta en la base científica del Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia. Las áreas seleccionadas, abarcando casi 200,000 km2, fueron estudiadas por diversas organizaciones e instituciones nacionales y representan las diversas biorregiones marinas del país, buscando cumplir con el compromiso internacional de protección “30×30”.
La iniciativa fue anunciada por Manes ante líderes globales el 16 de abril, como parte del congreso internacional Our Ocean 2024, cuyo objetivo es promover la colaboración de entidades y organizaciones en la protección y gestión sostenible de los mares y océanos mediante la presentación de compromisos claros y medibles.
Las áreas que se pretenden proteger incluyen el Río de la Plata, El Rincón, Frente Valdés, Agujero Azul, Patagonia Azul, Frente Austral y Extensión del área Yaganes.
¿Qué es el compromiso “30X30”? La ONG explicó que Argentina firmó el Global Biodiversity Framework a finales de 2022, en el marco del 15to encuentro de la ONU sobre Biodiversidad (COP 15) realizado en Montreal, Canadá. En este contexto, se asumió el denominado Compromiso “30×30” o “30 by 30”, un paso crucial para la conservación de la biodiversidad del planeta, que insta a garantizar que al menos el 30% de las zonas terrestres y marinas del mundo estén protegidas mediante sistemas ecológicamente representativos y bien conectados.
Algunos datos sobre el Mar Argentino revelan que solo el 7,8% está protegido, y que la pesca de arrastre, considerada el método más destructivo, es ampliamente utilizada en Argentina. Además, un mínimo del 30% de lo que se pesca se descarta al mar sin vida, y diversas especies de tiburones y rayas están en peligro crítico de extinción.
El proyecto de ley presentado por Misión Atlántico surge en el contexto de compromisos internacionales como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que buscan la conservación de la biodiversidad marina. En 2013 se estableció el Área Marina Protegida Namuncurá – Banco Burdwood, siendo la primera totalmente oceánica dentro de la Zona Económica Exclusiva de Argentina (ZEE).
Además, en 2014, mediante la sanción de la Ley No 27.037, se instituyó el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas destinado a proteger y conservar espacios marinos representativos de hábitats y ecosistemas bajo los objetivos de política ambiental establecidos en la legislación vigente. La ley propuesta define categorías de protección para estas áreas y la Administración de Parques Nacionales sería la autoridad de aplicación de este sistema.
El proceso de elaboración del proyecto incluyó consultas y reuniones intersectoriales para identificar áreas de alto valor ecosistémico y reducir impactos en actividades económicas como la pesca y la exploración de hidrocarburos.
Las Áreas Marinas Protegidas (AMPs) son herramientas fundamentales para la conservación de la biodiversidad y los procesos ecosistémicos, dentro de un marco de valor intrínseco para el futuro. Su principal fin es garantizar que el uso humano no afecte negativamente la abundancia de especies ni los procesos ecológicos esenciales, manteniendo así la salud de los ecosistemas a largo plazo.
Además, las AMPs cumplen funciones preventivas y precautorias al preservar espacios críticos para la biodiversidad. Estas áreas no solo protegen, sino que también contribuyen al sostenimiento de actividades económicas alrededor, ya que garantizan la presencia de recursos marinos y benefician a las economías regenerativas y el bienestar de las comunidades locales.
La implementación del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas permitirá integrar todas las áreas protegidas en aguas nacionales bajo una visión estratégica común, garantizando la conservación de la biodiversidad marina y los procesos ecológicos del Mar Argentino. Además, las AMPs son cruciales para comprender los efectos del cambio climático en la biodiversidad marina y brindan valor de conservación a especies como las aves marinas, que actúan como indicadores de la salud de los ecosistemas marinos.

