El consejero provincial presentó el pedido para llevar al 50% el límite de producción de cola de langostino a bordo y al mismo tiempo en un medio local el Secretario de Producción santacruceño amenazó públicamente con no renovar el convenio del Golfo si no tienen algún beneficio.
La semana pasada, durante las reuniones realizadas en el Consejo Federal Pesquero, Ricardo Patterson, el representante de la provincia de Santa Cruz propuso, al igual que lo hicieron CAPECA y CAPIP en su momento, que se modifique el límite de producción a bordo de colas de langostino, llevándolo al 50% de la captura.
El consejero señaló que el pedido se realizó “ante las dificultades generadas por la disminución de las descargas de langostino en los puertos de la Provincia y por cuestiones de máximo interés social relacionadas con la falta de empleo en este período del año”.
El beneficio solicitado no es para la flota congeladora en general, como lo hicieron las cámaras empresarias, sino “para los desembarques que se realicen en puertos santacruceños”; y la explicación de esta solicitud particular se pudo encontrar en las declaraciones del ministro de Producción santacruceño, Gustavo Martínez.
El Ministro hizo saber que si no tenían una respuesta favorable del Subsecretario de Pesca nacional respecto de algún beneficio para la provincia de Santa Cruz, no renovarán el Convenio del Golfo a fin de año, que impide que las flotas de esta provincia y de Chubut pesquen en aguas internas del golfo San Jorge para preservar una área reproductiva clave del langostino.
“Nosotros entendemos que la provincia de Santa Cruz está contribuyendo con la decisión de la veda del golfo y ha contribuido a que se incremente la pesquería de langostino en todo el territorio nacional; nos parece muy bien, no estamos en contra de eso, de lo que sí estamos en contra es de que, a pesar de que la provincia preserva el recurso sobre todo en la principal zona de reproducción, esto no se ve compensado de alguna manera con la actividad en los puertos durante la zafra”, le dijo Martínez al portal Mar y Pesca.
El funcionario, que dice estar discutiendo en profundidad los próximos diez años de la actividad pesquera, confunde los fines biológicos de la medida con la negativa de las empresas de descargar en los puertos santacruceños, como si tuviesen algún tipo de relación.
El Convenio del Golfo tiene una importancia biológica superlativa dado que asegura la protección de la importante fracción reproductiva de langostino en aguas del golfo San Jorge y por ese renunciamiento, Santa Cruz y Chubut han sido beneficiadas con una cuota social.
Pero esto no garantiza que las empresas quieran descargar en los puertos de la provincia: los altos costos y la conflictividad gremial han alejado a los barcos y aunque ello nada tiene que ver con el Convenio del Golfo, el funcionario decide vincularlos y lanzar una amenaza: “Creemos que no se han defendido correctamente los intereses de Santa Cruz en los últimos años, es un planteo que estamos haciendo ahora y lo vamos a seguir haciendo y es posible que en diciembre, si no hay una política clara respecto de la zafra de langostino, no renovemos el compromiso de mantener la veda en el golfo”, dijo el Ministro.
Al mismo tiempo que Martínez hacía estas declaraciones, su representante en el CFP presentaba el petitorio para aumentar en un 50% el límite de procesamiento de colas de langostino a bordo, solo para los barcos que descarguen en Santa Cruz.
Parece poco probable que de aprobarse una medida de este tipo solo se hiciera para esta provincia, sobre todo porque antes ha sido un reclamo de las cámaras empresarias para todos los buques congeladores; pero además debe tenerse en consideración que el efecto sobre el recurso de una medida de este tipo puede ser peligroso.
Al ser consultados por este medio los responsables del Programa Langostino del INIDEP, sobre las implicancias de aumentar la producción de colas a bordo, dijo Juan de la Garza: “Es un tema que hay que analizarlo en el contexto de cómo está en ese momento la temporada, la biomasa disponible para la pesca y hacer los cálculos, si vas por el 50 por ciento de cola, en 100 mil toneladas, debemos saber a cuánto va a equivaler eso de enteros, etcétera. Personalmente creo que se podría aceptar en un año como este, pero puede llegar a ser peligroso establecerlo como regla, habría que ver cómo repercute en el largo plazo”.
A juzgar por las palabras del biólogo, es probable que para este año pueda establecerse una medida extraordinaria y por tiempo limitado que permita aumentar el volumen de colas a bordo, pero no podría constituirse como un beneficio a perpetuidad para la provincia de Santa Cruz como pretenden los funcionarios provinciales, sin convertirse en una amenaza para el recurso.
En definitiva, Santa Cruz amenaza con poner en riesgo el recurso de todas las formas posibles, creyendo que así logrará aumentar la productividad de la provincia. Esta semana el ministro Martínez se reunirá con el Subsecretario de Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla; la semana anterior lo hizo el gobernador Vidal. Según ha declarado el propio Ministro de Producción, su idea “es profundizar en el diálogo sobre la defensa de los intereses provinciales”.
Los gobernantes de Santa Cruz no se apartan de la lógica provincial en materia productiva y laboral, la amenaza como herramienta siempre a mano, sin medir las consecuencias de sus actos. A la vista está que ese mecanismo no ha dado los mejores resultados; por el contrario, los puertos reciben cada vez menos barcos. Veremos cómo resuelve el tema el Consejo esta semana.


