La ciudad de Río Grande se encuentra en medio de un proceso transformador que busca definir su perfil urbano y social mediante una planificación estratégica exhaustiva. La Subsecretaría de Asuntos Estratégicos, a cargo de Santiago Barassi, ha estado a la vanguardia de estos esfuerzos.
En una reciente entrevista con FM Master’s, Barassi expuso los detalles de las diversas fases de planificación que se llevaron a cabo. El enfoque tiene como objetivo primordial construir una identidad de ciudad que resuene con el sentir de los riograndenses y atienda sus aspiraciones y necesidades.
Barassi destacó que, si bien las funciones básicas como el alumbrado, barrido y limpieza son fundamentales y no pueden ser desatendidas, la planificación urbana y estratégica no debe quedarse solo en esas tareas. “La escala municipal muchas veces solamente queda subsumida al famoso alumbrado, barrido y limpieza. Que es fundamental, porque no se puede hablar de planificación, de asuntos estratégicos y de las cosas más grandilocuentes, si lo básico no está garantizado de entrada”, subrayó, enfatizando la importancia de asegurar los servicios esenciales antes de avanzar en proyectos más ambiciosos.

La pandemia de COVID-19 marcó el inicio de la gestión actual, imponiendo desafíos que obligaron a una rápida adaptación. Según Barassi, la situación sanitaria fue una oportunidad para iniciar una planificación más a largo plazo. “Nos tocó junto con Martín (Perez), asumir con una urgencia que fue la pandemia. Algo a lo cual no estábamos acostumbrados y al mismo tiempo que había que responder de manera urgente. Creo que fue un desafío. Arrancamos por la más difícil, pero al mismo tiempo, durante esa etapa, lo aprovechamos también mucho para planificar”, explicó.
La obra pública fue uno de los aspectos que recibió un impulso inicial significativo, con la construcción del Centro de Deportes como uno de los hitos destacados. Esta etapa, según Barassi, permitió establecer una perspectiva más amplia sobre cómo diseñar una ciudad que perdure en el tiempo. “A partir de esa experiencia empezamos a ponerle perspectiva para ver cómo pensar una ciudad para toda la vida”, señaló.
El eslogan «pensar una ciudad para toda la vida» ha signado la gestión, enfocándose en una visión a largo plazo que contempla las necesidades de los habitantes no solo en el presente, sino también en el futuro. Barassi comentó sobre el arraigo de una nueva generación de fueguinos y riograndenses que ahora ven a la ciudad no solo como un lugar de trabajo, sino como su hogar permanente. “Eso obviamente demanda tener una gestión que esté pensando eso. Cómo vamos a acompañar en los diferentes momentos de la vida y cómo vamos a pensar una ciudad no de acá a cinco años, sino para los próximos 100 años”, afirmó, subrayando la importancia de un enfoque intergeneracional en la planificación urbana.
Uno de los ejes de la estrategia municipal ha sido la transformación de Río Grande en una ciudad costera, lo que refleja una comprensión profunda de los desafíos del siglo XXI para la provincia de Tierra del Fuego y, en particular, para Río Grande. Según Barassi, esta visión responde a la necesidad de alinear la identidad de la ciudad con su proximidad geográfica a las Islas Malvinas y el Mar Argentino. “Pensar la provincia grande, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, porque si en la ciudad más próxima a Malvinas le estamos dando la espalda al mar argentino, hay una contradicción de base”, destacó.
La conexión emocional y simbólica con el mar ha sido reforzada a través de proyectos como el paseo costero, que integra el sistema de monumentos y contribuye a la configuración de la identidad de Río Grande como la «Capital Nacional de la Vigilia». Barassi hizo referencia al significado histórico de la Vigilia, un acto que marca un rumbo para la ciudad. “Esa pica que pusieron los héroes de Malvinas con la Vigilia, prendiendo un tacho mirando al océano y al mar argentino, marcó también un rumbo”, indicó, resaltando la importancia de este legado en la planificación actual.
Recientemente, se lanzó la marca ciudad con una visión turística, «Río Grande tierra de estepa y mar», que busca integrar las características naturales de la región en el modelo de desarrollo urbano. Barassi mencionó que esta iniciativa responde a la visión de una ciudad sostenible y enfocada en la calidad de vida de sus habitantes. “Esto de integrar las chacras con la mirada marítima responde a un modelo de ciudad, una Río Grande sostenible que piensa la vida saludable de sus habitantes”, explicó.
En este marco, la expansión del sistema de bicisendas y el crecimiento del Parque de los 100 años son ejemplos concretos de cómo se está materializando esta planificación. “Es impresionante ver cómo crece el Parque de los 100 años, que emociona a veces cuando uno lo ve, sobre todo cuando llegan los días de sol, lleno de chicos y chicas, hijos de esta ciudad, disfrutando, conectándose con el mar, tomando mate con los miradores que están pensados justamente para eso, que no miran hacia adentro del Parque los 100 años, sino que miran hacia el mar argentino”, concluyó Santiago Barassi.
La estrategia y planificación llevadas adelante por la Municipalidad de Río Grande reflejan una búsqueda de un entorno que no solo satisfaga las necesidades inmediatas de la población, sino que también esté preparado para afrontar los desafíos futuros, asegurando una ciudad que pueda ser disfrutada por generaciones venideras.

