Santiago Caputo y Mario Lugones tomaron el control del área nuclear, barriendo con la gente que había acercado Mauricio Macri, en medio de una guerra feroz que incluyó la difusión de los sueldos de los directivos despedidos.
Este miércoles se oficializó el directorio de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa estatal que administra las centrales atómicas.
Alberto Lamagna fue designado presidente. Luis Fasanella, que era el presidente, bajó a la vicepresidencia que ocupaba al macrista Julián Gadano, que tuvo que soportar que además de despedirlo en las redes se difundiera el millonario sueldo que cobraba. La caída de Gadano es otro golpe a Macri, que viene perdiendo día a día posiciones en el Gobierno por más milanesas que le convide el Presidente.
Lamagna es soldado de Diego Chaher, el abogado mendocino que avanzó con el ajuste en los medios públicos como un eficiente soldado de Nicolás Posse y luego de su caída se alineó con la misma intensidad con Santiago Caputo.
Un técnico de Atucha afirmó que en la central atómica se comenta que Lamagna prometió avanzar con su privatización en el próximo semestre.
Al directorio también entró Jeremías Coppola, un joven trader vinculado a La Libertad Avanza, y el hermano de Guido Giana, un ex dirigente de Guernica que saltó del PRO a las filas libertarias. Hasta acá cero experiencia o conocimiento en la delicada área de la energía nuclear.
Guido Giana fue funcionario del Pami durante los cuatro años del gobierno de Macri. Tras la derrota electoral, saltó como gerente de Administración al Sanatorio Güemes, propiedad de Mario Lugones, padre de Rodrigo, a la sazón socio Santiago Caputo en la consultora Move junto con Guillermo Garat. Un dirigente libertario comentó a LPO que en los pasillos del Sanatorio Guemes, Giana y los Lugones se hicieron muy amigos.
Santiago Caputo acelera así la captura de los dirigentes del PRO para aislar a Mauricio Macri. Giana ya se jacta de que puso más funcionarios que Diego Santilli.
No es un secreto que Coti Nosiglia, Luis Barrionuevo y Julio Comparada son los otros dueños de esta famosa clínica de la avenida Córdoba, socios de Mario Lugones.
Lugones es el hombre fuerte en la política sanitaria del gobierno. Repitiendo el modelo de poder de Santiago Caputo, es apenas un asesor pero en los hechos controla toda el área sin tener nada formalmente a cargo ni el riesgo de firmar.
Mario Lugones maneja el Ministerio de Salud, la poderosa Superintendencia de Salud que controla las obras sociales, el Pami, la Anmat y el Incucai. Ahora de la mano del socio de su hijo, incursionó en el área nuclear.


