Se aprobó las salmoneras en Tierra del Fuego y quiebre político
Luego de haber impulsado una ley que prohibía la actividad, el gobernador Gustavo Melella promovió este año una modificación del marco normativo y logró que la Legislatura diera luz verde al desarrollo de la salmonicultura. una accion desaprobada por la mayoria de los fueguinos y condenada poloss que terminaron votando a favor como es el caso de Matias Lapadula que responde a Martin Perez intendente de Rio Grande
La Legislatura de Tierra del Fuego aprobó el proyecto de ley impulsado por el gobernador Gustavo Melella que habilita el desarrollo de la salmonicultura en la provincia, en una sesión que dejó definiciones centrales tanto en materia productiva como fiscal. La sanción del proyecto marcó un cambio de rumbo respecto del posicionamiento previo del Ejecutivo, que años atrás había promovido una normativa de prohibición total de la actividad y que este año avanzó con una propuesta de modificación.
En el mismo encuentro parlamentario, el cuerpo legislativo avanzó además con la sanción por unanimidad del Régimen Especial de Presentación Espontánea y Regularización de Deudas, una herramienta orientada a facilitar el cumplimiento tributario y mejorar la recaudación provincial.
Giro en la política productiva
La aprobación del proyecto de salmonicultura representa un logro político para el Ejecutivo provincial, que logró articular los consensos necesarios para avanzar con una iniciativa que había generado fuertes debates ambientales, económicos y sociales. El tratamiento legislativo reflejó ese cambio de enfoque, con el oficialismo defendiendo la necesidad de revisar el esquema vigente y habilitar nuevas alternativas productivas bajo control estatal.
Con la sanción de la ley, el Gobierno provincial queda habilitado a avanzar en la reglamentación de la actividad, que definirá las condiciones ambientales, productivas y de fiscalización bajo las cuales podrá desarrollarse la salmonicultura en Tierra del Fuego. La votación dejó expuesto un fuerte quiebre político e institucional, también con la ciudadanía que expresaba su desacuerdo.

