UN GEN CLAVE PARA CONVERTIR AL TOMATE EN UN CULTIVO MÁS PRODUCTIVO
Investigadores del CONICET han descubierto una proteína que actúa como un interruptor biológico en plantas de tomate, permitiéndoles detectar la sombra de cultivos vecinos y crecer en altura para captar mejor la luz solar, lo que es esencial para optimizar la fotosíntesis y ajustar la producción de frutos en condiciones de competencia por la luz, lo que puede tener un impacto significativo en la agricultura y la producción de alimentos, especialmente en regiones donde el cultivo de tomates es importante para la economía local y la seguridad alimentaria.

