Comenzó a sonar el nombre de Mónica Almada, mano derecha del secretario Juan Pazo como representante del Ejecutivo en el Consejo Federal Pesquero. Se dice que fue la autora de la licitación pesquera en la Ley de Bases.
Hace unos meses, La Política Online trazó un completo perfil de la funcionaria a la que llama la “halcona” de Caputo. Se señalaba entonces que más allá del cargo formal que ocupa, oficiaría en la práctica como jefa de gabinete del secretario de Planeamiento y Gestión, Juan Pazo, una especie de «comisaria política encargada de ordenar y controlar todas las áreas. Algunas de sus víctimas la definen como una killer«, señala el portal.
Desde la llegada al gobierno de Javier Milei, esta abogada fue designada como directora en el Comité Ejecutivo del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina y hasta su disolución formó parte del Fondo Fiduciario Nacional de Agroindustria (Fondagro). Pero según circula en el sector pesquero, sus funciones en la Libertad Avanza habrían iniciado tiempo antes de la toma de mando, cuando se comenzó a gestar la Ley Bases, siendo aparentemente la ideóloga de la licitación de la pesca argentina.
Esta sería la persona designada ahora por Economía para retomar el debate sobre la redistribución de cuotas de la merluza hubbsi. Se desconocen sus intenciones, pero si debemos guiarnos por lo que otros funcionarios de gobierno han expresado, como Federico Sturzenegger, no se debería descartar la propuesta de un modelo diferente al establecido por el Régimen de Cuotificación.
En dos meses las cuotas se vencen y las empresas no podrán salir a pescar, según ha declarado públicamente el representante suplente de la provincia de Buenos Aires, Carlos Liberman.
El corralito de Almada
Cuenta LPO que Almada es una vieja conocida de la política porteña que ocupó el cargo de directora del Banco Ciudad al que tuvo que renunciar luego de que en 2001 se descubriera que tres días antes del «corralito» retiró un plazo fijo de 315 mil dólares que tenía en la entidad.
“Almada había colocado ese dinero por treinta días el 28 de noviembre de 2001 y precanceló el plazo fijo el viernes 30 después del cierre del horario bancario (algo prohibido), con el argumento de que debía hacer una operación inmobiliaria. El lunes 3 de diciembre se confiscaron los depósitos. Las sospechas de información privilegiada derivaron en que Aníbal Ibarra le pidió la renuncia”, señalan.
Tras el escándalo se alejó de los cargos y se desempeñó como asesora en la Cámara de Diputados para el PRO, hasta que en 2009 Macri la nombró directora administrativa del Teatro Colón y tras ganar las elecciones presidenciales la designó primero como directora y luego como vicepresidenta de Nación Seguros. Durante su gestión, el que hoy es su jefe era Superintendente de Seguros de la Nación.
